Mujeres de una Utopía moderna

Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha anhelado construir una sociedad perfecta, donde todos los ciudadanos vivan en armonía, en paz, y con un sistema político que satisfaga sus necesidades de trabajo, justicia, seguridad, salud y educación. 

Desde “La Republica” de Platón hace miles de años, se han descrito cual sería el sistema político perfecto que lograría hacer realidad esta sociedad soñada. Tomás Moro contribuyó a expandir la búsqueda de este ideal con su libro sobre la isla ficticia “Utopía”, y fue tanta su influencia que la palabra se convirtió en parte del vocabulario.

 Utopías de todas las ideologías

En la obra de Tomás Moro, como se conoce en castellano al inglés Thomas More, escrita en 1515, se describe una sociedad que habita en una isla ficticia ubicada en el nuevo mundo descubierto por Cristóbal Colon pocos años antes.

En esta isla, Tomás Moro da rienda suelta a su imaginación y describe el sistema social y político existente, una república donde no gobernaba un rey como en la sociedad inglesa (¿una crítica a la monarquía?), sino que se elegía una asamblea de sabios ancianos, mediante votación universal de los ciudadanos.

No existía la propiedad privada, y la propiedad era comunal, es decir todo lo que había era de todos, y todos eran corresponsables en su cuidado y uso racional. Se trató de una obra revolucionariapara su época, inicios del siglo XVI, y cuya influencia no ha decaído con el paso de los años.

Y ha sido tanta su influencia que muchos sistemas políticos se han diseñado e instaurado para tratar de crear sociedades “perfectas”. Todas han tenido en común dos cosas: La primera es que inician su ciclo con una esperanza generalizada de cambio para el bienestar de toda la sociedad.

Y la segunda es que este ideal de sociedad nunca se alcanzó, y el experimento termina en un estrepitoso y a veces trágico fracaso

Pero si hablamos de utopías modernas, lo primero que debemos de tener en cuenta es que las utopías de hoy tienen un concepto diferente a las precedentes en siglos anteriores. Después de Tomás Moro hubo varios libros referentes  a sociedades utópicas, pero cuyo autor no tenía pretensión de hacerlas realidad.

  Las utopías modernas, en cambio, han sido un fuerte y sonoro reclamo al orden establecido, expresando una inconformidad de la realidad existente, y proponiendo una transformación radical, que muchas veces han tenido que pasar por un proceso de enfrentamiento total con la institucionalidad existente.

Históricamente siempre ha sido así El diseño de una nueva utopía suele basarse en la actitud crítica frente al presente histórico que se está viviendo. El viejo sistema está muriendo y un nuevo sistema debe nacer ¿Te suena conocido?

Pareciera que la historia siempre se repite, y que en esos ciclos podemos volver al pasado de una utopía perdida.

Utopías del siglo XXI

La sociedad actual, interconectada por los cuatro costados, y enterada como está de todos los modelos políticos que han fracasado a lo largo de la historia, y de los que todavía existen en el mundo, que pretenden todavía implantar modelos a la fuerza, ya no se cree en un modelo utópico que sustituya y mejore a la sociedad actual. 

En los años 60 del siglo XX, se sucedieron en varios países revoluciones que intentaron de impulsar cambios utópicos. Con la caída de la URSS se desmoronó la más grande utopía política del siglo pasado.

Sin embargo, decir que las utopías han desaparecido de la mente de las sociedades es faltar a la verdad. Las utopías políticas ahora se sustituyeron por utopías grupales o utopías de minorías, 

Es así como ahora aparecen las utopías de un grupo que sueña con matrimonios igualitarios para personas del mismo sexo. Es verdad que en algunos países esto es posible, pero todavía está muy lejos de ser una realidad en la mayor parte del mundo.

O la utopía de un mundo libre de la dependencia energética del petróleo, con el uso de energía limpia, renovable y no contaminante, que es un sueño todavía lejano, por los enormes intereses económicos involucrados.

Para finalizar, resumimos que la sociedad actual tiene otros anhelos y sueños utópicos que sustituyen al anhelo de cambios políticos de otras épocas.