¿Quien fué Tomás Moro?

Thomas More

Tomás Moro fue un hombre multifacético: fue Político, Caballero del imperio Británico, Lord Canciller de Inglaterra, Under-Sheriff de Londres, High Steward de las Universidades de Oxford y Cambridge y Escritor. Pero sobre todo fue un hombre de profundas creencias religiosas que le hicieron Mártir y Santo de la Iglesia Católica.

Presenció tres reyes en Inglaterra: Ricardo III, Enrique VII y Enrique VIII. Vivió en un tiempo turbulento, de muchos cambios en la relación de poder de la iglesia católica con Europa. La aparición de la Reforma de Lucero y el protestantismo de Enrique VIII.

Biografía de Tomás Moro

Thomas More nació el 6 de febrero de 1478 en Cheapside, Londres, Inglaterra. Hijo de un juez, quedó huérfano de madre a los 4 años. Estudió literatura y filosofía en la universidad de Oxford.  También estudio de derecho en New Inn

Thomas More, también es conocido por su nombre castellano Tomás Moro, y entre los católicos como Santo Tomás Moro. Fue un cristiano convencido y practicante, partidario de reformar a la iglesia sumida en una crisis. Se opuso al cisma de la iglesia que Lutero planteó en 1517. 

Su gran convicción católica le separó definitivamente del rey Enrique VIII, cuando este firmó el Acta de Supremacía, con la cual el rey se nombraba la cabeza de la Iglesia inglesa, marcando una ruptura definitiva con la Iglesia romana. Moro no estuvo de acuerdo con esto ni con el matrimonio del rey con Ana Bolena. 

Estas acciones provocaron que fuera encarcelado por traición, juzgado, condenado a muerte. Fue ejecutado el 6 de julio de 1535.

Utopía: una obra maestra como legado

En 1515 durante su estancia en Flandes, hoy en día territorio situado entre Francia y Bélgica, escribe en latín su obra más conocida: “Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía”. Universalmente es conocida como Utopía, considerado una obra maestra del humanismo renacentista.

Fue escrita en latín, tal como acostumbraban los hombres cultos del Renacimiento, y se convirtió en una obra revolucionaria para el siglo XVI, y podemos decir que fue el inicio del género de lo que se conoció posteriormente como literatura utópica.

Publicada por primera vez en 1516, la estructura de la obra es sencilla, y cuenta la historia de un relato escuchado por el autor a un explorador, que fue parte de la tripulación de Américo Vespucio, en su viaje al recién descubierto nuevo mundo, y lo que el explorador vio y vivió en una isla llamada Utopía. 

 En la mencionada isla hay varias ciudades estado, donde no gobernaba un rey sino un consejo de ancianos o sabios elegidos por representatividad popular, y la base social es la familia. Tanto el trabajo como la propiedad son comunes para todos, por lo que no existe la propiedad privada.

El sistema político buscaba la felicidad y la paz de los ciudadanos. La capital de esta ficticia isla era Amaurota (del griego “sin muros”), y tenía un río, el cual llamaban Anhidro (sin agua). Utopía también proviene del griego y significa “lugar que no existe” .

Utopía se convirtió luego en una palabra utilizada universalmente para referirse a sociedades idealizadas, y que sirvió de base para nuevas obras literarias, ensayos filosóficos, teorías sociológicas, ensayos políticos, e intentos, todos fracasados, de replicar una sociedad como la de la isla Utopía. 

¿Y qué significa utopía en la actualidad?

Con el pasar de los años, el término ha adquirido un significado más amplio y profundo. Inicialmente se asociaba el término Utopía a la política y la sociedad, se escribieron libros, teorías políticas y doctrinas sociales, basadas en sociedades utópicas, cuyos adeptos y fanáticos han querido imponer por la fuerza.

En la actualidad es común asociar la utopía con un sueño o estado inalcanzable. El término utopía se relaciona con eventos o situaciones que de momento se consideran imposibles de realizar.

Para finalizar, al leer la obra maestra de Moro, es imposible no hacer comparaciones entre la sociedad con la de la isla, que según el mismo autor menciona: “…no hay en ningún lugar del mundo ni un pueblo más excelente ni una república más floreciente”. Tal vez será que se han hecho tantos intentos por replicarla.