¿Qué son las utopías renacentistas?

Las utopías renacentistas responden a  los anhelos y sueños de los europeos de una época en la cual las personas comienzan a vivir turbulencias políticas y religiosas, donde la situación vislumbra una nueva realidad política caracterizada por el nacimiento de una idea de Estado separado de la religión. 

Tomás Moro, Tommaso Campanella y Francis Bacon se imaginaron tres modelos de sociedades utópicas donde plasmaron su visión de un mundo más igualitario. Es que la humanidad nunca ha dejado de imaginar ese mundo ideal, esa sociedad perfecta donde todos podamos vivir en paz y armonía. 

 Breve semblanza de la época

Definitivamente, la época histórica del Renacimiento tiene bien puesto su nombre, ya que representó un renacimiento social en todos los sentidos. Durante el Renacimiento se sitúan los orígenes de la modernidad, la llegada de nuevos modelos económicos, políticos y religiosos.

Es que además de la llegada del mercantilismo, de la noción de Estado, de la ruptura con el teocentrismo, donde la religión, es decir la iglesia, era el centro de todo, llegaron también revoluciones científicas, técnicas y artísticas, que transformaron radicalmente los principios éticos y la visión de mundo que se deseaba tener.

Pero como toda transformación radical, fue conflictiva, violenta y sobre todo llena antagonismos y luchas doctrinarias, pugnas de intereses, sobre todo entre la Iglesia y los nuevos estados que nacían entre las ruinas del recién extinto Imperio Romano.

Y una transición tan enorme como la del Renacimiento, no podía estar exenta de esperanzas, sueños, delirios de que el mundo que estaba naciendo fuera mejor que el mundo que estaba muriendo. 

Estos  anhelos y sueños, optimistas fueron plasmados en narraciones que están empapadas del espíritu de la época. Pero lejos de ser tradicionalistas, son todo lo opuesto: abiertas a lo nuevo, bien sea cultura o conocimiento. Son sueños atemporales,  fantasías utópicas que reflejaban los deseos de cambios sociales

Utopías del renacimiento

Leer “Utopía”, “La Ciudad del Sol” y “Nueva Atlántida” es hacer un viaje a las sociedades que sus autores soñaron hace medio siglo, y que, hoy en día, todavía no se han hecho realidad y siguen formando parte de la utopía.

Las tres utopías renacentistas no son contemporáneas entres sí, La “Utopía” del inglés Thomas  More, o Tomas Moro, fue publicada en 1516, y podemos afirmar que fue la que inspiró la literatura utópica subsiguiente. De hecho, la palabra Utopía que se arraigó en el vocabulario proviene del nombre de una isla ficticia  de esta novela.

“La Ciudad del Sol” del italiano Tommaso Campanella, se publicó en 1602, casi 100 años después de la novela de Moro y la “Nueva Atlántida” de Sir Francis Bacon, fue publicada en 1627, después de la muerte de su autor.

Pese a esta diferencia de tiempos, las tres poseen afinidad en sus contenidos y en las críticas a la sociedad imperante en la época de sus autores, crítica que se deduce en sus contenidos, ya que no lo hicieron abiertamente.

Etimologia

Aunque etimológicamente hablando, Utopía es “ningún lugar” o “lugar inexistente”, estas utopías del renacimiento colocan sus sociedades soñadas en un sitio remoto, muy lejos de Europa, inubicables en los mapas, y al que sólo se puede llegar por accidente.

Tal vez avizoraban que tal sociedad ideal no podría construirse en la civilización accidental conocida, que solo tenía como motivación de vida, el poder, la riqueza y la conquista.

Estos tres relatos son un fiel reflejo de los anhelos de la sociedad de la época renacentista, pero como mencionamos en párrafos anteriores, so anhelos atemporales, ya que las personas que vivimos en estas décadas iniciales del siglo 21 tenemos los mismos sueños y anhelos de un mundo mejor y más justo para todos.

Ya pasaron quinientos años desde que se escribieron estos relatos, y a pesar de los intentos que se han hecho en varias partes del mundo para construir sociedades y sistemas políticos que provean paz y armonía, tales sociedades continúan siendo solo un anhelo, un sueño, una utopía.

Para concluir este artículo, mencionamos que la sociedad moderna y el sistema político y económico imperante actualmente, tiene características que pueden hacer que muchas personas tengan sus propios sueños y esperanzas de una sociedad mejor en el futuro. Esperemos que no pasen quinientos años más de espera.