¿Que es Utopía en Filosofía?

Siempre ha estado ligada la utopía en la filosofía, incluso antes de que Tomás Moro utilizara por primera vez esta palabra en 1515. El sueño de una sociedad perfecta, donde todos vivan en paz y felices siempre será un anhelo de la humanidad.

Y desde el comienzo de la historia, siempre ha habido personas, sobre todo pensadores, que estando inconformes con el modelo de sociedad en el que les tocó vivir y desenvolverse, y que en consecuencia diseñaron otros sistemas alternativos que consideraron ideales para construir una sociedad mejor. 

Las sociedades utópicas siempre han existido en la definición filosofíca

La Utopía de Platón

Muchos han sido los portavoces de mejores sociedades, con planteamientos de ideologías muy heterogéneas. Pero casi todas las propuestas de estas sociedades ideales han tenido como común denominador el modelo de las sociedades primitivas, donde los ciudadanos pudiesen llevar una vida tranquila, cómoda y en paz.

Otro punto en común de estas sociedades idílicas y colmadas de felicidad, es la no existencia de la propiedad privada y la aspiración de una sociedad donde todas las cosas materiales fuesen comunes y donde se aborrece el egoísmo individual. Es decir, se elimina todo aquello que nos hace distintos, para convertirnos clones idénticos.

Y todos, sin excepción, han sido experimentos y experiencias que terminaron en dolorosos fracasos. Pasaron de ser sueños a convertirse en espantosas y horribles pesadillas, literalmente hablando.

Tal vez el primer y más antiguo modelo documentado de sociedad utópica se lo debemos a Platón, descrito una de sus obras: La República, donde entre otras cosas, se puede conseguir una detallada descripción de cómo el filósofo imaginaba un Estado ideal, pleno de justicia. La Utopía de Platón, podríamos llamarlo.

Ha sido tan influyente Platón a lo largo de la historia, que su visión de sociedad perfecta originó una definición filosófica de Utopía:

“Concepción imaginaria y de muy difícil e improbable realización, especialmente aplicada a las ideadas para modificar la organización social y política de la sociedad y el Estado, como la que expone Platón en La República” (1)

Según Platón, el Estado perfecto debería estar formado por tres clases sociales: la clase política gobernante, la clase militar y la clase productora. A los primeros, es decir, a los gobernantes, les correspondería la dirección del Estado; a los militares su defensa y protección, y a los productores el abastecimiento.

Esta última clase social, sería la proveedora de todo lo necesario para el desarrollo normal de las actividades cotidianas: la alimentación, ropa, vivienda, herramientas, etc. Los ciudadanos pertenecerían a alguna de estas clases, según sus habilidades y capacidades. Las mujeres serían madres reproductoras.

Obviamente, y visto desde la óptica de la sociedad actual del siglo 21, esta concepción de Platón de una sociedad perfecta, es una utopía en todos los sentidos: clasista y machista.


La Utopía de Tomás Moro

Existen utopías desde siempre, incluso antes de que se acuñase este nombre para referirse a ellas. Es que el anhelo de sociedades ideales y perfectas es tan viejo como el ser humano mismo. Pero este tipo de sociedades no recibieron el nombre de utopía hasta el siglo XVI, cuando Tomás Moro, tituló así su obra más importante: Utopía.

Muchos consideran que esta obra es quizás la primera descripción en la Edad Moderna del ideal comunista. Sin dudas, Moro se inspiró en otros filósofos, entre ellos Platón, para elaborar su diseño de sociedad ideal, que a su vez, se convirtió en el modelo a seguir de autores posteriores que plantearon sus sociedades soñadas.

En resumen, Moro propone en su libro una república como forma de gobierno, donde el poder emana del ciudadano mediante el voto universal, No existe la propiedad privada, todo es de todos, y todos tienen los derechos y deberes. Por tanto, es una utopía de la igualdad, que sirvió de modelo al capitalismo y al comunismo.

¿Y como puede servir de modelo a dos ideologías tan diferentes? Es que cada quien personaliza su visión, y lo que realmente los diferencia es la manera de alcanzarla, es decir, los métodos. Como diría Maquiavelo tiempo después de Tomás Moro: El fin justifica los medios.

Finalizamos comentando que cada ser humano tiene su propia visión y comprensión de la Utopía. Y también sus métodos para lograrla. Tal vez por eso, la filosofía y la utopía están tan estrechamente mezcladas.